TERCER CICLO PRIMATE: RADAR, INVERNESS Y AMONGELATINA
En una fría tarde dominical llegué a la SCD de Vespucio a ver el tercer Ciclo Primate. Mientras poco a poco llegaba la gente, recordé los ciclos anteriores en los que he visto pasar varias bandas que hasta ese momento eran desconocidas para mí. Me he llevado gratas sorpresas con algunos grupos. Y esperaba que esa tarde sucediera lo mismo.

Luego de estar acomodado y listo para ver la primera Banda, Radar, sentí ese primer aplauso que anunciaba el comienzo del show. Cuando apareció a la banda en escena, lucían algo nerviosos y ansiosos. Esto se vio reflejado en el escenario, por algunos inconvenientes del bajista- que ese día se retiraba del grupo- además de una puesta en escena sin mucha fuerza. A los chicos de Radar, quienes suelen tener un desplante escénico potente, les hizo falta soltar esa energía que proyectan en sus shows.

Entre cambio de instrumentos y una ida al baño de mi parte, apareció la banda que hasta ese momento era desconocida para mí: Inverness. Cuando comenzaron a tocar mostraron una canción muy potente y con mucha fuerza. Sentí que era el lugar ideal para escuchar esta banda, ya que tenían ese sonido a campo y a nostalgia, especiales para un domingo por la tarde, sentado y con un poco de frió.

Mostrando un sonido como sacado de una película independiente, al más puro estilo “spaguetti western” pero chilensis, este grupo que supo proyectar su potencia en temas relajados. Sin duda, sus canciones dejaron pegado a su butaca a más de algún melancólico y con lágrimas en los ojos a alguna de las veinteañeras que escucharon con atención y con mucha cercanía el show. Invernes es un grupo que logra trasladarnos hacia el sur, hacia esa imagen pueblo rustico en pleno invierno que con nostalgia uno quiere recordar.
Luego era el turno de Amongelatina, un grupo que hace tiempo que no se sabía de él ya que Pedro, su vocalista, se encontraba fuera del país. Quedé bastante sorprendido cuando los vi entrar en escena. Como siempre, mostrando una elegancia que hasta el mismo Peineta Garcés envidiaría, estos viejos crack del rock pop nacional comenzaron su show con ese toque picaresco y seductor.
Mientras tocaban un adelanto de su próximo disco, el trabajo en sus canciones resaltaba a la vista. Se notaba sus años en los escenario en el desplante de instrumentos, la incorporación de nuevos sonidos y una puesta en escena pulcra y limpia. Ellos hacen disfrutar su show, el cual en instantes te hace querer dejar tu asiento y bailar con la chiquilla que está al lado. Realmente fue un show que muestra una vez más que la música de Amongelatina es algo más que música para bailar.
Texto: Django Adrola / Foto: Tele






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